lunes, 21 de diciembre de 2015

Ecografia 4D real

A medida que avanza el tercer trimestre el bebé ya tiene un aspecto muy similar a lo que será al nacer, pero después de 32 semanas, el tamaño, la posición y una menor proporción de líquido amniótico puede dificultar el ver al bebé de manera clara o que no pueda verse bien su rostro.
Hacia el final del embarazo el tamaño del feto, la reducción proporcional en el líquido amniótico, la posición fetal y la mineralización de hueso compacto, disminuyen las condiciones de visualización de le ecografía 4D.

La edad ideal para la visualización puede decirse que es alrededor de las 25 a 28 semanas de gestación, no más allá de la 30, ya que la proporción de líquido amniótico y el tamaño fetal adecuado están en el punto intermedio.

También debemos saber que hay situaciones que limitan la visualización y no todas las imágenes tienen la misma definición. Podemos nombrar varios ejemplos de problemas al visualizar una ecografía 4D, como la disminución del líquido amniótico, el tamaño del feto, de la placenta o condiciones maternas determinadas.


¿Qué se puede ver en la ecografía 4D?

La ecografía 4D es un ejemplo de cómo la tecnología ha avanzada hasta el día de hoy, y seguirá así cada día más, sobre todo en el área para ver al bebé antes de nacer. A través de la ecografía en cuatro dimensiones, podemos ver su rostro acompañado por la risa, el bostezo, la forma en que se agarra del cordón y muchas otras sensaciones en tiempo real. También sabemos, incluso antes del nacimiento, la forma de su cara, ojos, boca, etc.
Mamá y papá, pero también el resto de la familia estarán encantados de ver el rostro del niño con el que esperan poder compartir muchos momentos emocionantes con ellos en el futuro.



A continuación, les explicamos exactamente lo que podemos llegar a ver con las ecografías 4D en cada semana de embarazo.  Cabe destacar que no en todos casos es lo mismo, pero generalizamos para que puedan tener una idea más o menos clara.

¿Cuándo hacerla?

Un bebe antes de nacer

La ecografia 4d es la tecnología más reciente que se suma a las posibilidades de diagnóstico del 2D tradicional y del 3D. Su nombre no implica una nueva dimensión, pero ha sido elegido para distinguirla de la anterior 3D que reconstruye una imagen estática. El cuarto componente se refiere al tiempo como una secuencia de imágenes tridimensionales en movimiento, permitiendo de este modo obtener  un mejor seguimiento y representación de la actividad fetal.

La ecografía 4D se puede realizar a cualquier edad gestacional desde las 12 semanas hasta el final del tercer trimestre. De manera intravaginal sólo en el primer trimestre mediante el uso de transductores adecuados y entonces se accede por la vía abdominal.

A principios del segundo trimestre se obtiene una visión más integral del feto en su entorno, y como el embarazo progresa el campo de visión se reduce pero se ven más definidos y maduros los diferentes rasgos faciales.

¿Cuándo es la época ideal para realizarla?



Como recién dijimos, se sugiere que se realice entre las semanas 26 al 32.
Si optan por hacerlo durante las semanas 24 y 25 de la gestación en este período estamos casi seguros de ver la cara con libertad pero hay que esperar que esté rodeado de suficiente líquido amniótico para comenzar a investigar sobre los órganos como el corazón.
Esta imagen, tiene un mayor éxito temprano, pero se puede complementar con otras en el tiempo que el paciente acuerde para las ecografías posteriores (ultrasonido obstétrico convencional o doppler), donde las exploraciones se realizan con esta tecnología sin cargo adicional, por lo general ya que varía del centro de atención al que acudan a hacerse la ecografía 4D.
Si bien lo ideal es hacerlo durante el periodo anterior, se puede llegar a hacerlo hasta la semana 36.

¿Cuáles son las principales diferencias entre una ecografía normal y una ecografía 4D? ¿Qué se observa en una ecografía 4D que no pueda ser visto en la ecografía normal?

Una ecografía es una prueba que se realiza con ultrasonido. La ecografía es una técnica de imagen no invasiva que permite ver el interior del cuerpo humano.
Una ecografía 3D es una imagen del feto y de volumen fijo, es decir, se reproduce tres dimensiones (3D). La ecografia 4d es una ecografía en 3D pero con, es decir, un vídeo por lo que la cuarta dimensión añadida sería el tiempo si bien tiene algo de delay.
La principal diferencia con la ecografía convencional (2D) es la tecnología utilizada, ya que permite ver al bebé en 3D, es decir, con el volumen y el movimiento. Pero esto no quiere decir que la pueda reemplazar o sea mejor, es diferente y hablaremos sobre eso más adelante.
¿Cómo la reacción que tienen las mamás y los papás que habitualmente acuden a los centros para obtener una ecografía 4D?
Los padres se emocionan tanto al ver a su bebé moverse en el útero, pueden ver las características y gestos más definidos, como el abrir y cerrar de la boca, en algunos casos que saque la lengua, que se cubra con los brazos, mover los dedos… No es más que una experiencia y quienes la hayan vivido lo pueden confirmar, es mucho más que eso.
¿Por qué se recomienda a una mamá que realice una ecografía 4D si no proporciona información médica adicional?
Se recomienda para que puedan disfrutar de esta experiencia y puedan visualizar de una manera más real de cómo es su futuro bebé y características como la nariz, ojos, forma de la boca, etc. sean apreciadas.

Dudas sobre la Ecografía 4D

Ecografia 4D
Si no sabes de qué se trata o qué es una ecografía 4D, esperamos poder responder la mayoría de tus dudas con las preguntas y respuestas que te ofrecemos a continuación.

¿Qué es la ecografía 4D?

Se trata de un estudio en el que proporciona las estructuras fetales de tres dimensiones en tiempo real, es decir, pueden verse los movimientos del bebé en tres dimensiones y además con color.

¿Para qué sirve?

Para observar el motor y la actividad fisiológica del bebé, al tiempo que permite la evaluación completa del corazón, el cerebro, los pulmones y todo el cuerpo en general, y para diagnosticar de forma fiable lesiones de la piel y el labio leporino en feto.
Por otra parte, la carga emocional asociado con este estudio es mucho mayor que la que se produce en la ecografía de dos dimensiones, porque se obtienen imágenes del bebé en tiempo real, ésta es la primera reunión cara a cara entre padres y niños, y una memoria de por vida.

¿Cuándo puede realizarse una ecografía 4D y en qué casos se recomienda?

Se recomienda que hacerse la ecografía entre las semanas 26 y 32 de embarazo. Sin embargo, es posible conseguir grandes fotografías del bebé en cualquier momento después de las 22 semanas de embarazo e inclusos algunos lo hacen desde la número 12. Muchas madres piden más de una ecografía 4D para disfrutar de su segundo y tercer trimestre del embarazo.
Las ecografías son una rutina en todos los embarazos en la actualidad. Las ecografías 3D y 4D son exactamente del mismo tipo y  tienen la misma intensidad de ultrasonido que en el 2D convencional, es decir, que no causan ningún daño al feto y se recomiendan en cualquier momento hacer todas las exploraciones que deseen.

¿Por qué sirve la ecografía 4D?

Hay padres más escépticos que otros al momento de decidir si procede o no a realizar una ecografia 4d. Por un lado están los que creen que no tiene algún valor añadido a la ecografía prenatal tradicional, mientras que hay otros que los hace especialmente contentos ver a su hijo con un aspecto más realista.
Desde un punto de vista emocional es una experiencia muy agradable para los padres poder ver a su bebé antes de nacer, conocer su rostro y distinguir sus facciones. Esto proporciona una gran tranquilidad ya que podemos ver al bebé de una manera más realista, como si estuviera viendo un vídeo, ya que en la  tradicional sólo se ve imágenes borrosas en las que sabemos diferenciar blanco y negro. El impacto psicológico es muy positivo.
Desde el punto de vista del diagnóstico, el ultrasonido 4D mejora el diagnóstico, pero no es más sensible que la detección de las anomalías fetales mediante ecografías 2D. Por lo tanto, ni la ecografía tridimensional y de movimiento pueden suplantar lo que proporciona la ecocardiografía bidimensional pero sí complementarlo.
Bebe recien nacido
Bebe recien nacido
Proporciona una anatomía fetal más detallada por lo que es más útil para detectar problemas de la piel del bebé o deformidades como el labio leporino o analizar un paladar hendido.
Sin embargo, es importante saber lo que podemos encontrarnos al realizar una ecografia 4d para luego no decepcionarse. Las imágenes proporcionadas por los dispositivos existentes son bastante claras, pero no esperen ver un documental de National Geographic. Es raro, pero depende de la posición del bebé, la etapa de gestación y del líquido amniótico ya que no todo momento siempre es ideal. Por eso mencionamos antes cuáles son las semanas ideales.
En conclusión, la ecografía 4D es un método moderno que sirve como complemento de la ecografía 2D pero nunca la va a reemplazar ya que no proporciona toda la información de la misma y es bastante similar a la ecografía 3D, con la diferencia de que las imágenes tomadas están en movimiento y a tiempo real, con un pequeño delay.

sábado, 11 de octubre de 2014

Hacerse ecografia 4d

Hoy tienes recorrido en la vida pero al parecer aún ella se presenta como un gran campo extenso y lleno de posibilidades para correr en la dirección que quieras. La mayoría estaría feliz ante tal posibilidad pero a ti te asusta. Tienes miedo de equivocarte porque con cada error toda tu vida formada hasta hoy corre peligro. Y más aún, sientes miedo de tomar la iniciativa de correr porque, por vez primera, no hay nadie para decirte cuándo partir, cómo correr, a qué velocidad y en qué dirección ir. Siempre has vivido empadronada, lineal, una cosa tras Ecografia 4d.





La ecografía 4D es el desarrollo tecnológico para diagnosticar más reciente y se suma al tradicional 2D y a la ecografía 3D. La realidad es que su nombre de 4D no quiere decir que añade una dimensión nueva sino que se le dio dicho nombre para diferenciarlo de la 3D que reconstruye una imagen de forma estática.

La cuarta dimensión o más bien cuarto componente añadido sería el tiempo ya que se puede obtener una serie de imágenes en 3D en movimiento, lo que permite hacer un mejor seguimiento y representar de otra manera la actividad fetal.

Esta nueva capacidad se realiza con el mismo principio físico que la ecografía tradicional y por lo tanto sigue siendo un método seguro tanto para la madre como para el niño.



Permite obtener un estudio de alta calidad en un ambiente relajado, compartiendo una experiencia única. Es posible espiar el comportamiento del feto dentro del útero, cómo puede sonreír o hacer mueca y definir con mayor precisión que una ecografía o ultrasonido tradicional, logrando así un momento de reunión familiar. De hecho es posible grabar una memoria de vídeo o almacenar imágenes seleccionadas en formato JPEG en algunos lugares, sólo hay que consultar.

En todos los casos se otorga un análisis detallado de la anatomía fetal, incluyendo la ecocardiografía, el diagnóstico prenatal por médico capacitado. De este modo, se obtiene una alta sensibilidad de diagnóstico de condiciones fetales. También todo está unido al feto y el líquido amniótico, placenta, cordón umbilical, se evaluaron paredes del útero, cuello del útero y los ovarios.
La ecografia 4d se puede realizar a cualquier edad gestacional desde 12 semanas hasta el final del tercer trimestre. Se realiza de manera intravaginal en el primer trimestre mediante el uso de transductores y luego mediante la forma abdominal apropiada.

A comienzos del segundo trimestre se obtiene una visión más integral del feto en su entorno, y como el embarazo progresa el campo de visión se reduce pero resultan más definidos y maduros sus rasgos faciales. Hacia el final del embarazo el tamaño del feto, la reducción proporcional en el líquido amniótico, la posición fetal y la mineralización del hueso compacto, disminuyen las condiciones y calidad de visualización.

La edad ideal para la visualización puede decirse que es entre las 23 a 27 semanas de gestación, donde la proporción de líquido amniótico es el tamaño fetal adecuado e intermedio.

También debemos saber que hay situaciones que limitan la visualización y no todas las imágenes tienen la misma definición. Por ejemplo, la disminución del líquido amniótico, la posición del feto, de la placenta o las condiciones maternas determinan la imagen.